Qué hacemos
Tres formas de resolverlo, según lo que necesites
Locución llave en mano
Mandás los textos y te devolvemos los audios terminados: cortados, parejos de volumen y con los nombres bien pronunciados. No tenés que aprender nada ni instalar nada.
La voz de tu marca
Grabamos entre treinta y sesenta minutos a la persona que elijas —tu locutora de siempre, el dueño, quien sea— y la convertimos en una voz digital. Después escribís y esa voz dice lo que quieras, sin volver a grabar.
La voz adentro de tu sistema
Si tenés un programa que necesita hablar —turnos, alarmas, avisos— lo conectamos para que genere el audio solo. Es lo que ya hacen nuestros turneros cuando llaman a alguien por su número.
Dónde sirve
Cualquier lugar donde hoy hay que grabar a alguien cada vez
Contestadores y centrales
El menú de opciones, los horarios, los avisos de feriado. Cambiar un texto deja de ser llamar a un locutor y esperar tres días.
Turnos y llamados
Salas de espera, sucursales, consultorios: la pantalla llama por el número y el puesto, con la misma voz siempre.
Cursos y capacitaciones
Material que se actualiza seguido. Cambiás una lámina y regenerás sólo esa parte, en vez de volver al estudio.
Videos y tutoriales
Institucionales, explicativos de producto, instructivos internos. Narración pareja de punta a punta, aunque el video se rehaga.
Audioguías y visitas
Museos, bodegas, recorridos. Varias voces en español (de Argentina, y también de Colombia, Chile y Perú), sin contratar una producción por cada cambio.
Accesibilidad
Leerle en voz alta a quien no puede leer la pantalla. Es la misma tecnología, y para mucha gente es la diferencia entre usar tu producto o no.
Cómo trabajamos
Escuchás una muestra antes de encargar nada
1 · Nos contás
Qué necesitás decir, para qué y cuánto material es. Con eso te decimos precio y plazo, sin vueltas.
2 · Muestra
Te mandamos un pedazo hecho, con tu texto y la voz elegida. Recién ahí decidís.
3 · Entrega
Los audios listos, en el formato que uses. Si algo hay que retocar, se retoca esa frase, no todo de nuevo.
Voces que ya tenés
¿Tenés una voz y querés que suene mejor?
También trabajamos sobre voces existentes: una grabación vieja, una voz que ya usás en tu sistema, o una de las voces libres que hay dando vueltas en internet. En la mayoría de los casos se puede mejorar bastante — que respire, que entone, que no suene a robot.
Con una condición, y la decimos de entrada: revisamos primero de quién es esa voz y qué permite su licencia. Hay voces libres que no se pueden usar para vender un producto cerrado, y una voz de una persona necesita su autorización por escrito. Si no está permitido, te lo decimos y buscamos otro camino. Es lo que te protege a vos el día que el producto crezca.
Lo que no hacemos
Dos cosas que no vas a conseguir acá
Imitar a una persona sin su permiso
Ni a un famoso, ni a un competidor, ni a alguien que no firmó. No es una postura moral solamente: es lo que hace que el trabajo se pueda usar sin miedo.
Prometer que nadie va a notar nada
Una voz sintetizada de buena calidad engaña a casi cualquiera en frases cortas. En una narración larga, un oído atento la reconoce. Preferimos decírtelo antes.
Cuánto sale
Se cobra por trabajo terminado, no por caracteres
Locución
Por minuto de audio terminado. Bastante menos que una sesión de estudio, y sin coordinar agendas.
Voz propia
Un proyecto: la sesión de grabación, el armado de la voz y la entrega. Se paga una vez y la voz queda.
Uso continuo
Si tu sistema habla todos los días, un abono mensual. Es el caso de los turneros y los contestadores.
Hablemos
Contanos qué tiene que decir, y con qué voz.
Mandanos el texto de prueba que quieras —dos renglones alcanzan— y te devolvemos la muestra hecha para que la escuches. Sin compromiso y sin cargar ninguna tarjeta.